Más rápido, más alto, más fuerte

Dirigir equipos es un arte y como todo arte se entrena. Ya lo dijo el barón Pierre de Coubertin, fundador de los JJOO, modernos en Londres 1908: “Lo más importante en los Juegos Olímpicos no es ganar sino participar, de la misma forma que lo más importante en la vida no es el triunfo, sino el esfuerzo”.

Contenido

Cómo trasladar el Espíritu Olímpico a tus habilidades directivas

Dirigir equipos es un arte y como todo arte se entrena. Ya lo dijo el barón Pierre de Coubertin, fundador de los JJOO, modernos en Londres 1908: “Lo más importante en los Juegos Olímpicos no es ganar sino participar, de la misma forma que lo más importante en la vida no es el triunfo, sino el esfuerzo”.

Lo más importante en los Juegos Olímpicos no es ganar sino participar, de la misma forma que lo más importante en la vida no es el triunfo, sino el esfuerzo
Pierre de Coubertin

¿Cómo están siendo los JJOO en pandemia?

Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 son los más resilientes de la historia. Llegan sin espectadores en las gradas en un país en emergencia sanitaria, con sonadas ausencias y con la cancelación definitiva que ha sobrevolado a pocos días de la apertura. No hay ningún atleta de los 11.000 que no haya sufrido las complicaciones del coronavirus. Son los primeros Juegos de la era moderna que no cumplen el ciclo y se celebran en año impar.

Pero la pandemia mundial no ha conseguido apagar la llama del Espíritu Olímpico. La deportividad, el esfuerzo, la voluntad por conseguir los objetivos están más firmes que nunca: “Citius, Altius, Fortius”, o lo que es lo mismo,“Más rápido, más alto, más fuerte”.

Gracias a los medios y a internet estamos conectados a tiempo real a este acontecimiento que transciende lo deportivo. Celebramos las medallas de los nuestros en deportes de masas y minoritarios, nos pegamos a la televisión para ver las finales de gimnasia, nos quedamos sin aliento en los 100 metros lisos, o trasnochamos para seguir la maratón.

Aplaudimos a nuestros ídolos cuando triunfan y nos lamentamos con ellos cuando caen. Pero de todas estas gestas deportivas, los espectadores solo nos quedamos con la imagen final a pocos segundos del triunfo. Detrás hay un duro camino de trabajo y entrenamiento.

La humanidad necesita los Juegos…y las empresas más

El deporte ejemplifica como ninguna otra disciplina virtudes universales como la superación, la competitividad, la ambición, el empeño o el trabajo en equipo. ¿Qué enseñanzas nos dejan los JJOO para ser imbatibles en nuestra vida profesional?

Lo importante no es el triunfo sino el camino.

Es una de las ideas más célebres de Coubertine creador del movimiento Olímpico Internacional.  El camino para lograr un éxito no es fácil requiere de mucho esfuerzo, muchas horas, reuniones, propuestas presentadas, deep lines, avances y retrocesos. Los atletas, además de las largas sesiones de entrenamiento, pasan por innumerables competiciones hasta lograr clasificarse para los Juegos. Y en pocos segundos tienen que demostrar de lo que son capaces. Por eso lo esencial no es la conquista. Sin el trabajo bien hecho nunca llegarán los triunfos.

En el deporte como en la vida, todo esfuerzo tiene su recompensa.

La importancia del líder

Los buenos entrenadores son aquellos que detectan el talento, lo desarrollan y le sacan brillo. Su papel de guía es importantísimo, motivan al deportista individualmente y favorecen la integración del equipo. Un buen líder establece una meta, plantea una estrategia y coordina al equipo, un gran líder además inspira.

Jugar limpio

El juego limpio, la deportividad y el respeto por el adversario es una enseña de los JJOO. La ética interna, con la competencia y con el mercado es primordial. Ser coherentes con los valores y cultura de la empresa, y consecuentes con lo que queremos transmitir. 

Caerse y después levantarse

Si de algo son campeones los olímpicos es en resiliencia. La capacidad de adaptación frente a una situación adversa y recuperarse rápidamente de ella. Las lesiones o bajos estados de forma hacen mella. Hasta los más grandes han perdido o han sufrido un bajón. Simone Biles, la campeona de gimnasia estadounidense ha tenido que lidiar con la presión de ser la estrella de Tokio. Y ha tenido la valentía de parar al no encontrarse en forma anímicamente. No es el primer bache de su carrera deportiva. Seguro que en París 2024 volverá fortalecida. 

Visualizar los objetivos

Con una meta clara el entrenamiento es mucho más abordable. Tenemos un plan y vamos a por él. Cumpliendo fases, hasta llegar a disputar la final. Aun con las desviaciones necesarias, nuestro objetivo debe pasar por superarnos a nosotros mismos. Lo importante no es el rival, luego vendrán las medallas. 

Soñar en grande

Hay que ser osado y soñar en grande. La pasión y la energía que desarrollaremos para alcanzar nuestros objetivos nos marcarán el camino. Cuanto más altos sean mayor esfuerzo pondremos para hacerlos realidad, las circunstancias que no controlamos ya nos bajarán del pódium. Pero hay que prepararse para conseguir la máxima puntuación

Las personas marcan goles, los equipos ganan partidos

Este último aprendizaje es el más importante para quienes dirigen personas. Si la estrella acapara los focos es porque hay un gran equipo detrás. Un engranaje que cumple perfectamente su cometido, que rema en la misma dirección, desde el preparador físico, hasta el utillero. Todos tienen el mismo compromiso, pero distinta función.

Nuestro objetivo debe pasar por superarnos a nosotros mismos.

Deportistas olímpicos inspiradores

Los JJOO a lo largo de la historia han dejado imágenes épicas para la posteridad.

Nadia Comaneci, una gimnasta de 10.

La rumana conquistó nueve medallas de las cuales cinco fueron de oro. En Montreal 76, con solo 14 años, hizo historia al conseguir el primer 10. Una puntuación en gimnasia que nadie había obtenido antes. Ni siquiera el marcador estaba preparado para anotarla.  

Michael Phelps, el Rey del Olimpo.

El nadador estadounidense​ es el deportista olímpico más laureado de todos los tiempos, con un total de 28 medallas. Ausente en Tokio no tendrá la oportunidad de sumar más a su palmarés. Para la memoria sus ocho oros de Pekín, antes de esta cita completó 5.000 sesiones de entrenamiento, una carga equivalente a nadar 30.000 km.

Simone Biles, el peso de ser una heroína.

Ha conmocionado al mundo tras retirarse en Tokio por no encontrarse bien psicológicamente. También ha dejado paso con su decisión a otras compañeras del equipo en mejores condiciones. La que es un referente, por sus triunfos y las duras condiciones que le han acompañado en su vida, ha logrado poner el foco en un asunto tan importante para la sociedad como la salud mental.

Gabriela Andersen, superar los propios límites.

La ex esquiadora participó como atleta en la Maratón inaugural de Los Ángeles 84 a los 39 años. Su dramática entrada a meta tambaleándose con todo el estadio aplaudiéndole es uno de los momentos más emotivos y recordados. Solo se desplomó cuando cruzó la meta.

Además del talento innato, los deportistas olímpicos tienen otras destrezas que ejercitan gracias a sus largas sesiones de entrenamiento: comunicación, trabajo equipo, poder de negociación o liderazgo. Con una mínima base todo se puede aprender.

habilidades juegos olimpicos

¿Quieres llegar a lo más alto?

Las habilidades directivas son un arte que se puede entrenar. En nuestros programas cortos de habilidades directivas (Arte de Vender, Arte de Liderar, Arte de Negociar y Arte de Comunicar), o bien el programa integral puedes desarrollar las skills que distinguen a los mejores líderes y aprender a gestionar el talento colectivo. 

CTA

Share on telegram
Share on facebook
Share on twitter

No te pierdas nada

Informarte que al dejarnos tu email estás consintiendo expresamente a que EDEM Escuela de empresarios te envíe correos con información sobre el mundo formativo y del emprendimiento (noticias, consejos, formaciones, etc.), así como de los eventos que se realicen en Marina de Empresas. Puedes ejercitar tus derechos a través de dpo@edem.es. También puede reclamar a la Agencia Española de Protección de Datos (www.aepd.es). Para más información sobre el tratamiento y tus derechos accede aquí.