Cómo aprovechar la crisis del coronavirus desde la empresa

Fran Chuan contesta en este post a todas las preguntas que los asistentes a su webinar "Cómo sacar jugo a la situación para transformar a la empresa" le trasladaron. Contesta a cuestiones sobre innovacción, pymes, cultura de empreasa, situación post coronavirus...

Ante la gran cantidad de preguntas que me trasladaron los asistentes al webinar que impartí recientemente en EDEM, “Cómo sacar jugo a la situación para transformar a la empresa”, traslado en este post todas las respuestas.

Por si algún lector no lo conoce, el programa El Arte de Innovar que imparto en EDEM es la mejor fórmula para aquellas personas que quieran ampliar sus conocimientos sobre transformación e innovación en la empresa.

Aquí tienen el cuestionario, dividido por temáticas.

Preguntas sobre el escenario post Covid-19

(Pregunta) —¿Las visitas físicas que hacía un comercial volverán a ser las mismas en España teniendo en cuenta nuestra cultura con tanto contacto físico?

(Respuesta) En mi opinión no. Las culturas cambian constantemente. Y con seguridad, la tendencia irá evolucionando hacia otro tipo de relaciones profesionales.

Nuestros padres se relacionaban muy diferentemente con sus clientes y proveedores a como nos relacionamos nosotros, y con seguridad, nuestros hijos también lo harán diferente de como lo hacemos nosotros.

La tecnología influirá muchísimo en ello. Y no olvidemos, que, si hay un bien que no podemos comprar por muy ricos que seamos, es el tiempo.

Estoy convencido de que las relaciones comerciales incorporarán tecnología a grandes zancadas. Los que antes incorporen estas nuevas maneras de hacer, se posicionarán mejor.

“Las relaciones comerciales incorporarán tecnología a grandes zancadas”

Sin embargo, mi recomendación sería que ante el reto de qué nuevas maneras incorporar pensaran como siempre que se quiere realizar un cambio/innovación/transformación: Pensando en grande (revolución), pero actuando en pequeños pasos (evolución).

De esta manera se minimizan los riesgos y se maximizan los aprendizajes.

Cómo aprovechar la crisis del coronavirus desde la empresa

—¿Cambiaremos por propio convencimiento o nos harán cambiar las circunstancias?

—Hay cambios que realizamos porque los decidimos y los realizamos por convicción (cambios de trabajo, de residencia, de estado civil, etc.). Sin embargo, hay muchos otros que nos vemos obligados (por legislación, por enfermedad, etc.). Esta disrupción nos obliga a cambiar.

En nuestras manos está que nos cambie sin que podamos opinar. O que nosotros seamos, al menos parcialmente, dueños de nuestro cambio.

Sin duda lo externo influye en nosotros, pero nuestro interior también puede influir muchísimo en lo externo. Transformarse, innovar, mejorar, influir… es una cuestión de actitud:

—Estamos en una crisis mundial, y por eso el mundo en su conjunto, tácita o explícitamente, tendrá que entenderse. Cierto, pero… ¿volveremos a obviar eventos de cisne negro como el que estamos viviendo?

La estupidez humana es inagotable, y una fuente gigantesca de inspiración para oportunidades de transformar e innovar.

Mi recomendación es no hablar en tercera persona, sino hablar en primera persona.

Todos y cada uno de nosotros debiera usar mucho más esa fórmula de comunicación, y hacer preguntas abiertas a su equipo, sus colegas, sus compañer@s.

Las mejores respuestas no suele tenerlas una única persona, sino que suelen ser fruto de una conversación.

Es cuestión de cada uno decidir qué rol desea jugar.

—La diferencia entre un loco y un genio es, sencillamente el éxito.

Si repasamos qué comentarios generaron las ideas más disruptivas en su momento inicial … luego, una vez tuvieron éxito … ?

Cómo aprovechar la crisis del coronavirus desde la empresa

—¿Producirá este cambio una mayor diferencia entre el primer mundo y el tercer mundo?

Que esta crisis global cambiará (ya lo está haciendo) los pesos de cada país, región, agrupación, … no creo que haya duda.

¿Seguirá siendo China la fábrica del mundo ahora que hemos visto que puede llegar a ser un cuello de botella? Si la respuesta es no, es una gran oportunidad para otros países.

Mi conocimiento de los países del mundo es muy limitado y no tengo experiencia personal en Asia ni en África, pero siempre que estoy con emprendedores, empresarios, hubs, escuelas de negocio… en cualquier país de Latinoamérica me pregunto: ¿por qué no salió de aquí Cabify, AirBnB o similiares?

Pues hay enormes cantidades de problemas y necesidades no satisfechas en esos países que visito y no entiendo por qué no se convierten en negocios globales. Hoy el acceso a la tecnología, el capital y el conocimiento es global.

No digo que no ocurran, pero son más excepción que norma.

Mi visión es que es una excelente oportunidad de recortar diferencias. Es un tema más de actitud que de opciones.

Preguntas sobre cultura de la empresa

—Pienso en la aplicación de herramientas en mi empresa, pero ¿no haría falta un trabajo previo de cultura para cambiar el punto de vista del personal? Veo que la mayoría de mis compañeros se limitarían a contestar: “Esto es una chorrada”.

Sin duda la manera más lógica y metodológicamente purista sería la que describes. De hecho, nosotros comenzamos normalmente por un diagnóstico que desarrollamos ya hace unos años juntamente con dos profesores de la Babson College en Boston.

Sin embargo, en estas circunstancias procedería, como he descrito, lanzar la petición a todos de que aporten micro cosas que cambiarían de su actual posición teletrabajando.

Seguro que habrá escépticos que dirán lo que comentas (y otras muchas otras exquisiteces). Pero la experiencia nos dice que también recibiremos aportaciones de otras personas que verán esta oportunidad como una mejora cultural.

Y, en mi opinión, las decisiones que tomemos deberían estar más condicionadas por estos últimos que por los escépticos.

Cómo aprovechar la crisis del coronavirus desde la empresa

Preguntas sobre innovación

—¿Por qué insiste en que las ideas que se aporten, necesariamente sean micro?

Las ideas muy micro, sencillas y simples, son más fáciles de poner en práctica que las ideas complejas y complicadas. Y toda idea grande es compleja, y por tanto susceptible de ser troceada en tareas micro.

En estos momentos yo no recomendaría de manera general embarcarse en iniciativas complejas y complicadas.

“No recomiendo embarcarse en iniciativas complejas en estos momentos de crisis, mejor buscar ideas fáciles de poner en práctica”

Pues estamos en un momento de incertidumbre y ambigüedad (que por cierto son el entorno donde se mueva la innovación), y no está claro cómo serán exactamente el mercado, el mundo, la sociedad tras la crisis sanitaria.

Por ejemplo:

  1. Si mueren entre 100.000 y 200.000 estadounidenses en esta pandemia, como augura públicamente el asesor de Donald Trump, en noviembre ¿Trump saldrá reelegido? Y, sea la respuesta que sea, ¿cómo afectará a la economía?
  2. Si se ponen en marcha apps de geolocalización de los ciudadanos para controlar la extensión de la pandemia, como ya han hecho otros gobiernos, ¿seguirán en activo tras la crisis sanitaria? En caso de que sí, ¿qué aplicación ética y empresarial podríamos darle a este servicio?
  3. Cuando la crisis sanitaria pase, ¿qué decisiones harán las empresas que han invertido enormes cantidades de recursos y energía en facilitar el teletrabajo a todos o parte de sus empleados? ¿Volverán a las formas previas de trabajo o aprovecharán el impulso para mejorar la eficiencia de los procesos y ahorrarnos el tiempo de desplazamiento y ellos ahorrar espacio en las oficinas?

Podríamos estar un buen rato enumerando hipótesis, pero sería más eficiente que cada uno de vosotros, en vuestras organizaciones, enumeraseis vuestras hipótesis.

Sinceramente, os lo recomiendo. Sería una manera de anticiparos.

Cómo aprovechar la crisis del coronavirus desde la empresa

—El webinar ha quedado entendido, desde el punto de vista de mejora continua… pero mi pregunta se refiere mas a esta situación disruptiva.

Hay muchísimas maneras de etiquetar la innovación. Para poder centrar la respuesta nosotros usamos la siguiente:

  • Innovación disruptiva. Es una innovación radical que cambia/crea nuevos modelos de negocio.
  • Innovación radical. Es un nuevo cómo de un existente qué. O sea, que es un cambio de satisfacer necesidades o solventar problemas respecto a cómo se hacía previamente. Al pionero le da una ventaja competitiva que normalmente dependerá de él que esta ventaja competitiva se convierta en sostenible en el tiempo.
  • Innovación incremental. Es una mejor del cómo existente. Normalmente mejorando la velocidad, el formato, la potencia, las funciones, los mercados destinatarios…
  • Mejora continua. Es mejorar el cómo existente, de manera, en muchas ocasiones, poco perceptible si el lapso temporal no es suficientemente amplio.

En la mayoría de las ocasiones las innovaciones disruptivas nos vienen de fuera. En este caso ha sido una pandemia, y nosotros podemos reaccionar de varias maneras. Mi recomendación sería realizar un proceso de fragmentación de la situación para llegar a partes muy pequeñas sobre las que sí que podamos actuar.

—En El Arte de Innovar y en El ABC Transformación Digital propones para innovar que pienses en qué haría que nuestra empresa desapareciera, y que sobre esto hagamos innovación. El cisne negro del Covid-19 pocos lo preveían (incluso que se comprara tanto papel higiénico). ¿Cuál es la visión más rompedora que has visto que transformara una empresa?

El ejercicio que describes permite visualizar que estamos cerrando la empresa a un determinado tiempo en el futuro. Y fragmentar lo que sale para poder crear planes de acción que eviten ese cierre de la empresa.

Lo que saldrá de esta situación, he descrito algunos ejemplos en otras preguntas de este documento, pero está por ver. Y sería mucho más fácil tomando una empresa en concreto que dando una respuesta general.

Sin embargo, he vivido en primera persona varias situaciones muy transformadoras:

  • Como una empresa que se dedica al cultivo del azúcar, hace unas décadas sinónimo de salud y energía, hoy sinónimo de lo contrario.
  • O una empresa de economía circular que cambió el paso a sus competidores por sustituir un concepto complejo y caro, por una solución imaginativa y mucho más exigente de capital.

Podría enumerar más casos, pero creo que lo importante es que la transformación e innovación es siempre posible, si se cumplen, al menos, estos 3 requisitos:

  • Compromiso. La propiedad y/o alta dirección está comprometida en el día a día de la transformación.
  • Disciplina. Se estructura un plan a largo plazo. Al menos 2 años para ver resultados.
  • Medir. Se modifica el cómo se reconoce y recompensa a los colaboradores. Y por tanto se concretan los indicadores adecuados.

Hay algunos requisitos más, pero con estos … “un canto en los dientes”

Cómo aprovechar la crisis del coronavirus desde la empresa

Preguntas sobre herramientas para la empresa

—¿Cuáles son las mejores herramientas que puedo incorporar a mi caja de herramientas y cómo lo puedo lograr?

Las mejores herramientas de una organización son, sin duda alguna, el talento de sus colaboradores. Siempre y en cualquier circunstancia.

Sin embargo, en entornos inciertos y ambiguos como el que vivimos en estos momentos (reitero que la incertidumbre y la ambigüedad es donde se “sconden las innovaciones), necesitamos:

  • Las emociones.
  • La curiosidad.
  • La imaginación.
  • La creatividad.
  • El compromiso de las personas.

Y esto se estimula generando buenas preguntas para que cada una de ellas aporten sus ideas, perspectivas, sensibilidades, etc… para conformar respuestas diferentes.

Además de que involucrarlos en el proceso, reducirá en ellos, y en todos, el estrés de la situación.

Aparte de las dos técnicas compartidas en el webinar, también se pueden sumar otras muchas del ámbito de la creatividad o del agilismo.

Sin embargo, siempre recomendaría desde la visión de: “Pensar en grande. Pero actuando muy en pequeño, muy en mejora continua”. Para minimizar los riesgos y estimular el resultado rápido (quick wins).

Las tip: Las personas muy racionales no comulgan con esta perspectiva y suelen dinamitar este proceso. Así que altamente recomendable concentrarse, sobre todo en las personas con otros perfiles más emocionales y/o más suaves en su racionalidad.

Cómo aprovechar la crisis del coronavirus desde la empresa

Kaizen, metodología Lean… ¿Piensas que estos conceptos de calidad son la clave para el futuro?

Pienso que a nadie le genera aversión el mejorar poco a poco, y sin embargo muy pocos pueden permitirse intentar dar grandes zancadas.

Llámese como se llame la metodología o herramienta, esta ha de ser:

  • Intuitiva.
  • Simple de comprender y aplicar.
  • Sencilla de comprender y aplicar.
  • Sin apenas burocracia.

En cada momento y situación debiera verse desde la perspectiva de estos cuatro elementos.

No puede ser que sea más compleja la metodología que lo a simplificar. Léase, por ejemplo, en muchos casos Six Sigma o Design Thinking.

Preguntas sobre pymes y micropymes

—¿Crees que una micropyme también puede entrar los procesos de innovación?

Una micropyme sin innovación es autoempleo. Con innovación es crecimiento.

Una micropyme sólo puede prosperar, generar margen suficiente, controlar hasta cuánto y cómo crecer, generar estabilidad y fidelizar a sus clientes y el talento de su equipo a través de la innovación.

“Una micropyme sin innovación es autoempleo”

Innovar está demasiado mitificado.

Innovar, está al alcance de cualquiera. Pero si por referentes de innovación tenemos a Google, Apple o Amazon estamos confundiendo muchas cosas. Por cada Google que conocemos hay miles de iniciativas que no sobreviven.

Cómo aprovechar la crisis del coronavirus desde la empresa

—Cómo plantearías la innovación dentro de empresas pequeñas. En nuestro caso somos sólo dos. ¿Lo aplicarías el mismo modo?

Si el deseo de una empresa de dos es quedarse en ese tamaño, igual innovar les complica la vida. Pues la consecuencia de la innovación es el crecimiento de la organización y el aumento del margen.

Sin embargo, si el deseo es crecer, dos es demasiado poco para que la innovación cuaje. Porque es muy fácil que los dos emprendedores se enamoren de sus soluciones, en lugar de enamorarse de los problemas o necesidades que detecten en el mercado al que se dirigen.

Sin embargo, esto no quiere decir para una empresa tan pequeña que como somos dos no podemos generar buenas innovaciones.

Existen múltiples opciones para filtrar esos enamoramientos y reconducirlos hacia las opciones adecuadas:

  • Las hay poco sofisticadas, como es comentar lo que queréis lograr a un grupo de amigos.
  • Entrar en algún ecosistema de empresas donde se fomente la interacción entre los inquilinos.
  • Crear vuestro consejo asesor incorporando a algunas personas senior, bien pagando por sesión (formato consejo), o bien vinculándolas al accionariado; o bien vendiéndoles la moto y que lo hagan por la cara (en mi experiencia, esta no suele acabar bien, porque lo gratis no se valora por nadie).

—Las grandes corporaciones están dedicando presupuestos a generar comunidad e innovación.

Es totalmente cierto que las grandes corporaciones dedican enormes cantidades de recursos a esos aspectos, pero las ratios de eficiencia no son las que desearían.

Las mejores ratios de ambos aspectos se suelen dar en organizaciones pequeñas y jóvenes.

Tal como estas organizaciones crecen en tamaño y antigüedad, suelen tener que invertir recursos en comunicación, crear equipos y a fomentar la innovación.

Imaginemos una organización de reciente creación y con 6 o 10 miembros. ¿Cuánto debieran invertir en comunicarse, innovar o crear comunidad per cápita?

Probablemente el numero que hemos pensado es muy inferior al que debe dedicar una gran corporación. Si es mayor, esa empresa pequeña no durará mucho.

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Preguntas sobre el temor y el desánimo entre los trabajadores

—En estos tiempos de desánimo generalizando, ¿cómo ser capaces de transmitir optimismo para sacar lo mejor del grupo?

Muchas veces el optimismo se confunde con el positivismo.

Yo, personalmente prefiero el positivismo. Pues suele ver la realidad, con un nivel de detalle suficiente, y sabe ver la cara positiva, la oportunidad dentro del problema.

“Hay que saber ver la cara positiva, la oportunidad dentro del problema”

No sé si existen cursos de optimismo o de positivismo. Pero un buen antídoto del pesimismo y el negativismo es la creación de dinámicas que permitan aflorar aspectos aprovechables (oportunidades).

Pues es muy motivador detectar luz en el fondo de una cueva. Y si las dinámicas son gamificadas, amenas y divertidas, mucho mejor, pues generan serotonina y esa es la “droga de la felicidad”.

Cómo aprovechar la crisis del coronavirus desde la empresa

—¿Cómo recomiendas gestionar el temor y/o el miedo de los miembros de la empresa? ¿Con mucha comunicación?

Sin duda la comunicación es fundamental… ¡siempre!

En mi opinión la mejor comunicación es la que no se tiene que comunicar.

“La mejor comunicación es la que no se tiene que comunicar”

Si actuamos coherentemente el resultado es que generamos credibilidad, confianza, compromiso… y entonces la comunicación se basa en la acción, en las propuestas, en la experimentación, en el resultado diferente (¡tachaaannn! La innovación).

Sin embargo, tu pregunta incluye un término mucho más habitual de lo que somos capaces de confesar.

El temor y miedo se basan, fundamentalmente o en lo desconocido o en la consecuencia conocida (normalmente un castigo, en cualquiera de sus formas)

Si la innovación es la exploración de lo desconocido, entonces en muchas ocasiones obtendremos resultados no deseados, inesperados, no útiles para nuestro propósito.

Y, sin embargo, las personas hemos construido el prejuicio de que si hacemos/obtenemos/contestamos… lo que se espera nos castigan. Y esto pasa en todos los aspectos de la vida.

Por lo tanto, el miedo o temor en las organizaciones debieran reinventar el “diccionario”.

Y en lugar de:

Error = castigo

Debiera ser:

Experimento = Aprendizaje

Si esto fuera así, ¿qué crees que pasaría en la cultura de la organización?

Cómo aprovechar la crisis del coronavirus desde la empresa

—Piensas, por absurdo que suene, ¿Que toda empresa debería tener planes de prevención frente a situaciones como la que estamos viviendo? Como un fondo de emergencias, cambio de funcionamiento del negocio…

Personalmente no lo recomendaría exactamente desde la perspectiva que me parece que describes.

Sin embargo, sí que creo que toda organización debiera:

  • Aplicarse el principio Saint-Exupéry: “La perfección se consigue, no cuando no haya más que añadir, sino cuando no hay nada más por quitar”.
  • Vivir el presente con un ojo en el futuro. Lo que yo denomino Board of Performing (disculpas por el anglicismo, “Consejo de Explotación/del presente”, en los que estoy en 1) y el Board of Transforming (“Consejo de la transformación/del futuro”, en los que estoy en algunos)
  • Tener organigramas no verticales sino:
    • De mapa
    • Donde las ramas sean lo que los clientes usan y necesitan (problemas, necesidades y tecnología actuales)
    • Donde asignamos funciones a estas ramas
  • Tener un observatorio de tendencias y tecnología. Suele ser una parte del Board of Transforming.

Esto se puede aplicar a cualquier empresa, de cualquier tamaño, de cualquier sector. Es un tema de escalas.

¿Quieres aprender más sobre innovación en la empresa?

Espero haber resuelto todas vuestras dudas e inquietudes a través de este cuestionario.

Si no pudisteis asistir al webinar, podéis conocer los principales aspectos que traté en él a través del siguiente post: Cómo superar la crisis: innovación en la empresa.

Y si tenéis el propósito de desarrollar la innovación en vuestra organización os animo a conocer el programa El Arte de Innovar.

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